lunes, 11 de abril de 2016

La Plaga del Ganado, por David Mach

Fernando Vidal
Twitter @fervidal31


Mach, David (2011) Diseased livestock. Collage. Collection Precious Light. www.davidmach.com

La quinta plaga bíblica contra Egipto es el motivo que el artista escocés David Mach se propuso releer en este obra de collage, perteneciente a la colección Precious Light. El posible escenario en el que quiere situar la plaga es muy posiblemente alguna ciudad costera de Brasil, con sus extensas playas y palmerales precedidos de las altas murallas de edificios. La alta calidad de vida de quienes viven en esos edificios es acorde al instante de felicidad que exhibe la sonriente y sana pareja blanca que tomada de la mano corre por la orilla despreocupada. La brutal e impactante catástrofe ecológica que tienen a sus pies no causa en ellos la más mínima emoción ni atención.

Mach hace una lectura de la plaga de la muerte del ganado en clave ecológica. La extinción masiva de todo tipo de especies en el planeta tiene un efecto que relaciona con el ganado. Igual que el ganado es crucial para nuestra supervivencia también el conjunto de especies lo son. El océano está contaminado en el collage: las botellas que flotan nos hacen recordar los billones de toneladas que flotan en las aguas, están suspendidas en diminutos componentes o son ingeridas por la fauna. El hombre se juega su destino en estas plagas antiecológicas y por eso una de las víctimas de la orilla es el propio hombre, ante el cual tampoco la feliz pareja playera se detiene. Ese hombre también puede querer recordarnos que somos un ser vivo sobre la Tierra y que con el conjunto de seres vivos compartimos destino.

El rastro de animales muertos depositados por el océano en la orilla es impactante. Una nube de aves marinas de distintas especies –gaviotas argénteas y reidoras, charranes…- se abalanza sobre la carroña para devorarla. En primer plano en la orilla hay varios costillares entrelazados ya sin carne y un metro hacia el interior hay una gaviota. Varios peces yacen muertos antes de llegar a la primera res, en avanzado estado de putrefacción. Si hacemos el camino inverso al que corre esa inconsciente pareja, tropezamos con peces muertos y envases tirados antes de llegar al ser humano sobre el que tres córvidos dan cuenta de él. No puede no recordar a las personas que perecen en el Mediterráneo en su intento de entrar en algún punto del continente europeo. Un gran bóvido mira con los ojos vacíos hacia él mientras dos aves se aproximan a su cara. Más allá, se extienden sin solución de discontinuidad un conjunto de caballos, cabras, ovejas y cerdos. Los cadáveres se extienden hasta acceder opr el palmeral a la ciudad. El ecocidio que causa nuestra civilización es señalado por Mach como una de las mayores plagas de nuestra época, de magnitud bíblica.

Formalmente, el collage compone un conjunto coherente salvo los dos protagonistas, que han sido puestos de modo que se manifiestan como una imagen pegada, incoherente, fuera de su lugar. Quiere expresarse así la propia impostura de los dos personajes, inmoralmente despreocupados de la catástrofe humana y ecológica.

Otros comentarios sobre obras de David Mach:

Referencias

-              Website personal. www.davidmach.com

La Plaga de Langostas de David Mach

Fernando Vidal
Twitter @fervidal31


Mach, David (2011) Plague of Locusts . Collage. Collection Precious Light. www.davidmach.com

El trabajo del escultor David Mach para ilustrar relatos bíblicos con motivo del 400º aniversario de la King James Bible, le condujo a crear collages que dieran cuenta del significado de las plagas egipcias hoy en día. En su obra Plague of Frogs (2011) relacionó dicha segunda plaga con la plaga del terrorismo en nuestro tiempo. Otro de los cuadros de la colección Precious Light titulado Plaga de Langostas, representa la octava plaga bajo la que Ramsés también negó la liberación de los esclavos hebreos liderados por Moisés. Mach lleva esta plaga a la Isla de la Libertad frente a la Ciudad de Nueva York. Bajo la mirada de la emblemática estatua La Libertad iluminando al mundo (Bartholdi, 1886), Mach hace irrumpir una dañina nube de langostas naranjas que inunda a centenares de turistas que se encontraban en el parque que rodea la isla.

Entre los turistas hay gente de todas las razas. Algunos estaban sentados en grupo comiendo. Huyen o se defienden con las manos de los hirientes impactos de las langostas contra ellos. Inquietantemente, un joven rubio en la esquina inferior derecha (del espectador) cierra los ojos en éxtasis. Centenares de niños tenían globos que tuvieron que soltar para poder protegerse y aquéllos vuelan suspendidos entre los miles de langostas. El trabajo de pegado de imágenes tuvo que ser laborioso y dar trabajo a la treintena de colaboradores que ayudan a Mach y su esposa en el taller. La sensación de invasión es muy verídica por la maestría de la perspectiva que logra y la profundidad y minuciosidad de la fabricación con langostas y personas de todos los tamaños.

Los globos son de todos los colores y destacan aquellos que tienen forma de personajes como un tiburón, un delfín, Blas (muppet de Jim Henson conocido como Bert en inglés y Beto en Latinoamérica), Batman o Dora Exploradora. La mezcla de globos y langostas intensifica la experiencia de riesgo al introducir a niños en la escena. Las langostas golpean en su vuelo contra los globos multiplicando el ensordecedor ruido que ya creaban con su vuelo vibrante. La impresión de violencia es mayor cuando afecta a niños o a objetos asociados a ellos y dicho efecto es masivo en este cuadro. No deja de crear una sensación también de banalidad al mezclar un elemento tan pueril y liviano con una amenaza tan desagradable y destructora como las langostas.

Queda una pregunta que hacer porque las plagas de langostas son inauditas en la costa Este de Estados Unidos. ¿De dónde viene y a dónde va? La nube de langostas no puede ir a ningún otro sitio al Este que no sea la propia Isla de la Libertad. Su destino como plaga parece ser destruir la Isla de la Libertad o destruir el símbolo de la libertad y de todo Estados Unidos como país. La plaga, paradójicamente, procede de la propia ciudad de Nueva York. Estas composiciones de Mach no son puramente estéticas sino que contienen explícitos mensajes sociales y políticos, así que un significado tiene. ¿Puede estar queriendo decir el artista que la propia situación o acción de Estados Unidos amenaza con destruir la libertad o el espíritu del país? Podría ser una hipótesis.

Otra hipótesis señala a los atentados del 11 de Septiembre contra las Torres Gemelas. La ciudad de Nueva York que distinguimos al fondo tras la nube de langostas ha perdido sus torres. En la plaga nos encontramos de nuevo un elemento alado y se dirige contra otro de los símbolos de la ciudad y el país. Puede que Mach esté recordándonos de forma simbólica de nuevo al terrorismo como una de las mayores plagas del siglo XXI. Si es así, los ataques quedan exponencialmente multiplicados por una plaga de individuos dañinos y eso genera angustia en el espectador. Sea cual sea la interpretación –y cabe que, como en el collage, se superpongan ambas y otras-, Mach trae al siglo XXI la legendaria plaga egipcia, al imperio americano y nos fuerza a pensar la gran narración bíblica encarnándola en los hechos del hoy.

Otros comentarios sobre obras de David Mach:

Referencias

Website personal. www.davidmach.com

La Plaga de Ranas de David Mach

Fernando Vidal
Twitter @fervidal31




Mach, David (2011) The Plague of Frogs. Collage. Collection Precious Light. www.davidmach.com

En el conjunto de la colección que David Mach creó bajo el título Precious Light, con motivo del 400º aniversario de la publicación de la Biblia del Rey Jacobo, la obra Plaga de Ranas ocupa un lugar destacado. En la amplia creación de collages que Mach realizó durante tres años para esta celebración, el artista incluyó los relatos sobre las diez plagas que asolaron el Egipto de Ramsés. La plaga de ranas hace referencia a una invasión de esos batracios, la segunda plaga después de que las aguas del Nilo se convirtieran en sangre. La secuencia de las plagas es un terrible relato de destrucción que Mach aplicó al estado del mundo del siglo XXI. En este caso el contexto en que encarna la plaga de las ranas es  un atentado ante el Belfast City Hall, posiblemente con coche bomba ((Watkins, 2011).

Efectivamente, en el extremo derecho (del espectador) del cuadro se produce una enorme explosión entre cuyas llamas se distingue un automóvil volcado. Las llamas se han extendido y entre el gentío en estampida se distingue a lo lejos otro coche en llamas. Mach ha elegido distinguir el terrorismo como una de las plagas de nuestro mundo del siglo XXI. Las explosiones han sucedido en medio de una multitud y sus efectos son devastadores. En la esquina superior derecha se ve una bicicleta que ha salido disparada por los aires, separada del conductor que tuviera en ese momento.

La maestría que el artista demuestra en la técnica del collage crea una composición de extraordinario movimiento. El mismo cuadro es una explosión de pequeño recortes que se expanden violentamente con tal cantidad y detalle que al espectador le cuesta hacerse cargo del contenido; más bien se protege de tal explosión de imágenes. Eso refuerza la fuerte sensación de onda expansiva de la bomba o bombas. En el plano del suelo decenas de personas salen corriendo cuando pueden. Otros yacen en el suelo. Cercanos a la fachada del ayuntamiento de Belfast, algunos permanecen quietos atónitos ante el atentado y a la izquierda del cuadro la gente todavía está reaccionando. Algunas personas y varios perros miran al cielo la masa que se abalanza. El cielo muestra una mancha oscura de humo que nubla el día festivo que parecía disfrutar la ciudad. En primer plano ante el coche bomba un hombre alza su puño derecho y su rostro es originario del Medio Oriente o el Sur de Asia, regiones martirizadas por el terrorismo. Detrás de él un ciclista recibe el impacto de la metralla y también otro hombre a su lado que comienza a desplomarse al suelo.

Pero el fenómeno más impactante de la obra es el conjunto de cosas que salen disparadas en todas direcciones desde la explosión y entre las cuales parece haber cientos de ranas. Mach yuxtapone las imágenes con gran eficacia y el espectador se ve casi obligado a retroceder. La perspectiva está tan bien trabajada que parece expandirse hacia fuera del plano y alcanzar al espectador. Toda esa multitud de cosas salen de la propia bomba, que echa por el aire unos maderos –posiblemente de una valla o quizás de un pequeño camión- y retuerce un amasijo de metales. En todas las direcciones pero muy especialmente hacia la izquierda del cuadro la onda expansiva arrastra entre las ranas de distintos colores (verdes, amarillas, rojas, negras, blancas, naranjas, lilas, azules…) numerosos objetos: un patito amarillo de juguete –que le da un gran patetismo por la asociación de algo banal e infantil que podría pertenecer a una víctima-, un pequeño perro blanco de lazo rosa con la corea rota, bicicletas, la escoba de metal de un jardinero, botellas, una sopera de cerámica, taburetes y sillas, tazas y teteras, señales de tráfico, discos, botas, anillos de alianza matrimonial, cuchillos y otros cubiertos, figuras de enanitos de jardín, piezas del ajedrez, ruedas sueltas, relojes de pulsera, etc., además de varillas, astillas y láminas que la metralla ha fragmentado por la explosión. Uno tiene que detenerse minuciosamente para poder dar valor a cada cosa, quien lo tenía en ese momento en sus manos y la posible vida que le pertenece. No puedes resignarte a verlo de lejos y globalmente sin atender a cada trozo de historia. Mach ha hecho inventario de todos los destrozos en que los atentados terroristas rompen nuestras vidas cuando dejan caer su violencia contra los hogares y lugares de la gente.

Mach recoge la maldición de las diez plagas y entiende que ese terrorismo es una de este siglo. EL cuadro habla del estado del mundo; la colección de collages ponen en diálogo los sucesos bíblicos con ese estado actual del mundo (Amar, 2011). “La exposición no es abiertamente religiosa pero está llena de contenido social. Los collages cinemáticos, fascinantes, grandes y densos de Mach evocan la cultura del exceso, el hedonismo y el caos de la vida contemporánea” (Bayne, 2011). En este caso Belfast pero también Roma, Lima, Bogotá, Madrid y otras ciudades que sufrieron el terrorismo del último cuarto del siglo XX se hermanan con las que ven romperse su piel en pleno siglo XXI. Las plagas que se remontan a los tiempos bíblicos continúan castigando a los pueblos del hoy.

Las ranas son los propios terroristas pero esa lluvia de ranas también nos habla de fenómenos emergentes que sacan las cosas de su sitio y las pone en posturas antinaturales. Hay en la plaga una violación de la naturaleza del mundo y el hombre. Las ranas en el Antiguo Egipto eran símbolo de vida y origen de la vida. Por eso la plaga de las ranas que Moisés contempló que se echaba contar el imperio no sólo llenaba de infección su mundo sino que daba la vuelta a su mundo simbólico: lo que era origen de vida se convertía en anuncio y causa de muerte. Asimismo, la rana suele estar asociada en Irlanda con la suerte o buena fortuna, pero en esta obra es una suerte trágica.

Este collage es un sensacional –a algún crítico de arte le ha parecido incluso sensacionalista (Bayne, 2011) y excesivamente ansiosa de espectacularidad- impacto que le da expansión al relato bíblico original y a su vez le da profundidad comprensiva al fenómeno del terrorismo. Es quizás una de la obras maestras del collage de los comienzos de este siglo XXI.

Otros comentarios sobre obras de David Mach:

Referencias:
-              Website personal. www.davidmach.com
-              Amar, Adeline (2011) Mach Meets His Maker. The Skynny (July 29, 2011). http://www.theskinny.co.uk/art/interviews/mach-meets-his-maker
-              Bayne, Jen (2011) Coat hangers and collage: David Mach. Art She Hearts (August 20, 2011). https://artshehearts.com/2011/08/20/coat-hangers-and-collage-david-mach/

-              Watkins, Jim (2011) David Mach. Transpositions (2011). http://www.transpositions.co.uk/featured-artist-david-mach/

Jonás y el Leviatán de David Mach

Fernando Vidal
Twitter @fervidal31


Mach, David (2011) Jonah and the Leviathan. Collage. Collection Precious Light. www.davidmach.com

David Mach ilustra el relato de Jonás y la Ballena con una collage dentro de su colección bíblica Precious Light (2011). Esta composición realizada con técnica de collage no redunda en la abigarrada súper y yuxtaposición de elementos o en la asociación de elementos que crean extrañeza. En este cuadro el collage crea una obra dotada de coherencia. La escena nos presenta a Jonás que contempla la costa tras una larga y sanadora estancia en las entrañas de una bestia gigante marina. Mach no nos presenta una ballena sino que se ajusta a lo que dice la narración bíblica, un leviatán. Mach compone su interior y boca como una cueva. Subraya la idea de Jonás como un ermitaño que pasó un tiempo largo en una cueva a la que se retiró o en la que se refugió quizás perseguido. Mach mezcla ambas posibilidades: un monstruo marino que fuera una cueva viva. El interior es rocoso e irregular como una caverna marina.

Jonás se asoma a las fauces del animal-cueva y por tal obertura puede contemplar la costa. Mach saca el relato de su escenario mediterráneo original y lo lleva a la costa de Hong Kong, cuya metrópolis podemos identificar en la alta concentración de rascacielos (Borneto, 2015) ante la zona montañosa. Al ubicarlo en Hong Kong hace de Jonás un relato global que se da en todas partes.

El océano se muestra violento, con olas musculosas y la amenaza de los abundantes tiburones cuyas aletas dorsales podemos identificar junto con aves marinas y lo que parece un gran pez. Una multitud de pececillos se ven también en el exterior submarino. Se puede comprobar que el fondo del mar está cercano a la vez que la costa es lejana. Jonás tiene que decidir si se lanza afuera arriesgando la vida o permanece en la incierta seguridad de la celda que el Leviathán ha hecho de sus entrañas.

Que Jonás lleva mucho tiempo en el interior del Leviathán se deja ver por un ingenioso detalle: en su cuerpo –como en el de los grandes cetáceos- se han adherido moluscos blancos. Extiende su mano izquierda para defenderse de la espuma que lanza contra él una ola. Mach traza una asociación muy común entre Jonás y Pinocho: en la mancha de objetos que hay en el suelo de la caverna-boca podemos ver un brazo mecánico articulado en la zona más exterior. En el resto de residuos distinguimos una mezcla de criaturas marinas –algas, estrellas, conchas- y objetos artificiales –junto con el brazo de muñeco, un bidón, latas, una bandeja, un tubo y una botella de oxígeno, un patito amarillo de juguete o un collar-. En la pierna que mantiene en alto cuelga casi por casualidad un rosario. Ese rosario –o, más bien, un collar de cuentas del que cuelga una cruz pues no parece organizado como un rosario- insiste en la idea de Jonás como ermitaño o en el proceso de oración y encuentro con Dios del profeta. Joven y vestido con un desgarrado pantalón moderno, el Leviathán parece defenderle de los peligros exteriores y devolverle a la ciudad, hábitat del que había huido años atrás.

Mach hace comportarse a este collage como una pintura barroca de óleos claroscuros. La luminosidad está magistralmente trabajada y conecta conscientemente estas vanguardistas composiciones de Mach con la tradición de arte religioso de varios siglos atrás.

Otros comentarios sobre obras de David Mach:

Referencias
-              Website personal. www.davidmach.com
-              Borneto, Elena (2015) Precious Light: la narrazione biblica, apocalittica e coloccale di David Mach. Espoarte (April 21, 2015). http://www.espoarte.net/arte/precious-light-la-narrazione-biblica-apocalittica-e-colossale-di-david-mach/



La Escalera de Jacob según David Mach

Fernando Vidal
Twitter @fervidal31


Mach, David (2011) Jacob’s Ladder. Collage. Collection Precious Light. www.davidmach.com

La Escalera de Jacob que presenta David Mach en su colección Precious Light ofrece un paisaje submarino propio de las costas californianas. Largas algas extienden sus hojas a las corrientes marinas y en similar disposición están numerosas escaleras que se multiplican por la profundidad del océano hasta no poder distinguirlas. Suspendidos en diferentes niveles de ese océano, entre algas y escaleras, el collage de Mach ubica a diferentes personas jóvenes o niños. Los cuerpos permanecen pacíficamente abandonados al reposo del sueño.En el centro una mujer con un vestido largo tiene a su hijo durmiendo en su regazo y unos audífonos cuelgan del cable, como si en el sueño se hubiera desprendido de ellos. No son cuerpos muertos sino inmersos en el sueño.

Esa impresión de pacífica inmersión en el mundo de los sueños es lo que quiere mostrar el autor. Los cuerpos extienden sus brazos y pernas relajados, curvan sus espaldas y racimos de burbujas salen rezando de sus bocas al ritmo del sueño. No hay ángeles en esta ilustración del conocido pasaje de Jacob. Las escaleras son blandas y vegetales: se doblan y curvan también siguiendo los movimientos del agua.

Por un lado Mach nos habla de la acción de dormir como sumergirnos en el sueño. Por otra parte, cuando Jacob duerme y contempla la escalera está viendo la profundidad de la realidad. Aquí las escaleras forman parte de esa realidad submarina, misteriosa, oculta y honda. Es un misterio que no viene de lo alto sino que se halla en lo abisal. La escalera de Jacob en la Biblia subía al cielo mientras que en la relectura de David Mach desciende a las profundidades del mundo y el misterio humano que se encuentra en cada sueño. Además las escaleras se pluralizan, hay muchas vías que conectan la intimidad del abismo con la superficie de la vigilia cotidiana.

Cabría otra interpretación: Jacob sueña en el fondo del océano y contempla una miríada de escaleras por las que suben y bajan los cuerpos de los ángeles cuyas imágenes pega Mach en el cuadro. El subir y bajar es el de su respiración pero también es un movimiento inducido por las corrientes marinas. Los ángeles no serían seres sobrenaturales sino las personas entregadas al misterio del sueño. Sus alas no son extremidades a la espalda sino los brazos abandonados y extendidos cómoda y confiadamente. En todo caso, la escalera de Mach sigue llevando a la profundidad.

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Referencias

-              Website personal. www.davidmach.com

La Torre de Babel de David Mach

Fernando Vidal
Twitter @fervidal31



Mach, David (2011) Babel Tower #1. Collage. Collection Precious Light. www.davidmach.com
Mach, David (2011) Babel Tower #2. Collage. Collection Precious Light. www.davidmach.com

La colección de collages que incluye David Mach en su celebración Precious Light de 2011, incluye dos ilustraciones del relato de Babel, junto con obras como Adán y Eva o El Arca de Noé. Sendas composiciones son dos variaciones de la misma idea y se complementan, por lo que deben ser comprendidas como una única composición.

El collage de la Torre de Babel pone el acento sobre todo en la yuxtaposición de viviendas más que en las personas que aparecen masivamente en otras de sus obras.  El contexto no se corresponde con ningún paisaje conocido y aunque cualquier representación de Babel nos trae a la memoria la obra de Brueghel, Mach hace una creación original.

En la colección Precious Light se presenta el relato de Babel en un escenario formado por cinco elevaciones. Una es lejana: una montaña pelada sobre la que un Sol ascendente recorta una ciudad de rascacielos. En el skyline destacan cinco rascacielos como si de una mano se tratase, levantada al cielo. La parte baja de la falda de la montaña está cubierta por construcciones de una ciudad que se extiende hasta llegar al primer plano, donde se encuentra el espectador. Es una ciudad construida en el desierto y podemos contemplar cuatro elevaciones: las dos centrales son muy verticales y estrechas. Las dos laterales enmarcan los laterales del cuadro y sólo podemos ver un tipo de urbanización muy inclinada, edificada en un precipicio. Las dos elevaciones centrales sí se pueden ver íntegramente. Son exageradamente verticales. Una figura un zigurat mientras que la segunda es tan estrecha que parece una columna. Ambas están unidas por un puente. Parecen construidas sobre dos altas formaciones rocosas en donde apenas ha quedado espacio sin ser edificado. Todo el conjunto muestra una urbanización abigarrada y salvaje sin el más mínimo ordenamiento. Es una acumulación caótica de edificios, viviendas e industrias que forman un hábitat inhumano.

Las cuatro elevaciones emergen de un descampado central, que no constituye una plaza sino un solar abandonado. En Babel Tower #2 ese espacio es un desierto con dunas. En primer plano hay un buque varado entre a arena, habitado por algunas personas y, casi bajo su proa, un automóvil vandalizado. Bajo su parachoques, hay una pala y una torre de arena que ha hecho y abandonado un niño. Algo más allá, pegando con el límite derecho (desde el espectador) del cuadro, hay otro automóvil pero volcado y rodeado de residuos. En Babel Tower #1 encontramos que ese espacio desértico central es una escombrera donde hay basura y residuos abandonados. Algunas personas buscan entre ellos. En ambas composiciones hay algunas personas trabajando en el descampado salvaje. Dos personas tratan con ímprobo esfuerzo de que se mueva un asno que está cargado de materiales y detenido. Otra persona guía un carro tirado por un famélico jamelgo que transporta bidones de agua. En Babel Tower #2 se puede encontrar a personas africanas que pastorean cebús. Un niño negro sin camiseta juega con un neumático y más abajo otros niños juegan al fútbol en la calle. Esa explanada conecta con una calle asfaltada por la que anda un gentío entre viviendas de dos plantas y buena calidad. En el arenal diversos perros callejeros están dispersos. Al lado de un tercer coche volcado y abandonado, ha habido un accidente o se ha producido un crimen pues tratan de levantar a dos personas tendidas inertes en el suelo. Es decir, que podemos concluir que las cuatro grandes elevaciones están en una ciudad de extremas desigualdades y casi constituyen lugares segregados donde protegerse de la miseria de las calles desérticas.

Las dos elevaciones o torres centrales son las que concentran la mirada del espectador inicialmente. Es difícil no pensar en las Torres Gemelas neoyorquinas. Efectivamente, la ilustración de la torre bíblica de Babel es doble. No son dos rascacielos sino dos formaciones rocosas muy apuntadas cubiertas de múltiples edificaciones sin ningún planeamiento. Algunas de esas construcciones se corresponden con edificios reales como unos bloques modernos de apartamentos que habían inaugurado a comienzos de siglo en los alrededores del Tate Modern Museum de Londres (Cole, 2011). Efectivamente, las dos torres casi gemelas están pobladas por edificaciones de muy distintas épocas y funciones. A la parte más alta se accede mediante una carretera en caracol que va rodeando las elevaciones y que crea la sensación de zigurat en la torre a la izquierda del espectador. Hay mucha gente en las calles de la torre. En la torre de la izquierda (del espectador) hay prácticamente cinco niveles. En el collage Babel Tower #1 tiene un primer nivel de casas clásicamente inglesas de dos plantas. El segundo nivel son edificios más altos de viviendas de aspecto más mediterráneo: casi superpuestos unos a otros y hasta cinco plantas. En el tercer nivel hay grandes edificaciones muy modernas con fachadas vanguardistas. En el cuarto nivel hay chalets y viviendas unifamiliares tanto tradicionales a dos aguas como vanguardistas. El quinto nivel lo constituiría una punta en la cima en la que parece distinguirse un campanario y una fortaleza con forma de cubo. En cambio este último nivel de la misma formación rocosa tiene importantes diferencias tal como fue concebida en la composición Babel Tower #2.  Sobre el cuarto nivel de viviendas unifamiliares, en la segunda versión de Mach destaca un quinto nivel formado por un campanario de una iglesia oriental y una gran cúpula dorada, probablemente perteneciente a una mezquita. Junto a ello, dos gruesas chimeneas emiten una gran humareda y hasta se dejan ver las vivas llamas.

La segunda torre en la primera composición está organizado también en cinco niveles. El primer nivel está repleto de viviendas de un pueblo meridional y el segundo tiene un gran edificio decimonónico de piedra blanca y altas ventanas. En esa altura es donde un puente tiende un paso de una a otra formación rocosa. En el siguiente nivel destacan un torreón y un faro. El siguiente nivel es muy vertical y unas grandes aves revolotean alrededor. Por encima, en el último y quinto nivel hay viviendas singulares dispersas entre un roquedo que corona la elevación. Pero en Babel Tower #2 no deja ver al completo esa formación. Sí aparece entera en Babel Tower #2. Se puede contemplar un tercer torreón en el tercer nivel y una cima coronada por tres altos faros de franjas blancas y rojas. A la derecha de la formación rocosa se aleja un dirigible y el Sol derrama una límpida luz sobre esta torre. Pero es difícil distinguir un adualidad entre ambas “torers”.

La lectura de Babel en Mach parece relacionarse con las diferencias sociales que hay entre las urbanizaciones de las torres, alejadas de la pobreza, abandono y violencia de la zona desértica. El pecado de la Torre de Babel hoy en día no es pretender asaltar el cielo sino abandonar la tierra, alejarse de las zonas míseras de la ciudad.

Esa agregación masiva y caótica de edificios, junto con el fondo natural, montañoso y crepuscular -casi daliniano- tiene resonancias surrealistas. Pero en su conjunto ofrece una mirada social y urbanística sobre el mito de Babel. A estas dos torres no les hace falta que ningún Dios les castigue con la división sino que ellas mismas se han erigido para segregar, dividir y separarse de la mayoría de la gente de a pie.

Referencias
-              Website personal. www.davidmach.com

-              Cole, Penny (2011) A truly global vision of an eternal story. A World to Win (August 25, 2011). http://www.aworldtowin.net/reviews/DavidMach.html

El Arca de Noé, de David Mach

Fernando Vidal
Twitter @fervidal31


Mach, David (2011) Noah’s Ark #1. Collage. Collection Precious Light. www.davidmach.com
Mach, David (2011) Noah’s Ark #2. Collage. Collection Precious Light. www.davidmach.com

El escultor escocés David Mach compuso dos collages acerca del mito del Arca de Noé para su celebración Precious Light. Más de un millar de imágenes diferentes componen los 40 collages que vieron la luz en 2011 alrededor de la King James Bible, como es el caso de su Adán y Eva. David Mach, quien no es una persona religiosa, dice que “La Biblia del Rey Jacobo proporciona toda la inspiración que un artista podría desear –lucha, dolor, amor, muerte-. Todo está ahí. Quiero que la gente mire de nuevo a la Biblia del Rey Jacobo  y vea este trabajo, en su 400º aniversario, como una perspectiva fresca y contemporánea.” (BBC, 2011).

Sendas creaciones transmiten dos mensajes diferentes: en el primero contrapone la división de la Torre de Babel con la función de unidad del Arca. En el segundo, muestra cómo hasta el mal representado en la serpiente puede ser salvado. En los dos, la cooperación y el trabajo son las claves de la redención. El espíritu obrero de la familia minera de David Mach emerge en su mirada sobre el Arca de Noé.

Al usar tal miríada de imágenes para los collage busca señalar que la mayor parte de la humanidad forma parte de las historias bíblicas y que éstas forman parte de la vida cotidiana ya que los recortes proceden de publicaciones e impresiones comunes. “La clave de que cada uno haya sido recortado de una revista o periódico es que todos son cualquier persona haciendo sus cosas cotidianas” (Mach, en declaraciones a The Scotsman, 2011). Mach no viaja al Medio Oriente para ubicar sus revisitaciones a los relatos bíblicos sino que los trae a los lugares ordinarios que la gente vive diariamente en los medios de comunicación o en su entorno. En el caso de las dos composiciones sobre el Arca de Noé, el paisaje montañoso son paisajes de las Tierras Altas escocesas (The Scotland, 2011).


En Noah Ark #1, las verdes montañas escocesas acogen la construcción de dos grandes naves. Decenas de personas con vestimentas modernas trabajan cooperativamente. En primer plano se ven a una pareja encajando unos troncos ante la mirada de quienes podrían ser sus dos hijos. Hace alusión al carácter familiar de la construcción del Arca, emprendida por Noé y su gran familia. A la derecha de éstos, una mujer de indumentaria actualmente musulmana porta en su mano izquierda un cubo quizás con agua para beber. A su lado, un depósito de comida está destinado a la alimentación de los trabajadores. Frente a ella un elefante indio interviene en la construcción guiado por un jinete asiático subido a su cuello. Dos todoterrenos apoyan la labor y entre las dos naves en astillero se despliega el campamento donde los operarios pueden descansar. Varias tippies indias blancas y tiendas de campaña forman el asentamiento.

Sobre la cubierta de la nave principal ya se pueden encontrar varios de los animales que el arca tendrá la misión de salvar: ovejas, cerdos, jirafas, zorros y otros animales conviven bajo una bandada de palomas blancas que los sobrevuelan. En tierra permanecen caballos o un búfalo asiático  que esperan entrar junto con otros grupos de animales al fondo.

El arca es alta y estrecha. Es difícil no comparar esta construcción con la de la Torre de Babel. Pero mientras Babel estaba siendo elevada para asaltar los cielos, el Arca trata de salvar a la humanidad del asalto de los cielos que van a desplomar todas sus aguas hasta anegar el planeta. Mientras que Babel provocó la división de los hombres –cuyo signo fue la diversidad de lenguas-, la aventura del Arca dará lugar a la alianza noéjida en la que todos los hombres quedan unidos en su diversidad –simbolizada por el arco iris-. El conjunto del collage transmite la experiencia de laborioso trabajo y cooperación conjunta de todos en una obra común, en una casa común para salvar el planeta. Un fuerte mensaje ecologista y familiar impregna esta obra de David Mach



El segundo collage, Noah’s Ark #2, nos presenta la gran embarcación en un estado ya avanzado y en un escenario donde ya ha comenzado el Diluvio. Bajo el arca hay una enorme charca  que indica que el mundo empieza a inundarse, el cielo está cubriéndose de nubes amenazadoras y varios relámpagos lo cruzan. De nuevo son las montañas escocesas y al fondo se contempla solitaria una ciudad crepuscular sobre la que va a desplomarse el Gran Diluvio –la ciudad podría ser la inglesa Salisbury-.

Decenas de trabajadores tratan de terminar la construcción del Arca mientras numerosos animales se han acercado para embarcar. Dos leopardos cuelgan de un árbol que enmarca el lado izquierdo (del espectador) de la composición y otro leopardo está algo más allá en otro árbol pelado. Dos gorilas esperan al pie del gran árbol, cerca de dos grandes tortugas terrestres. La gran charca bajo el Arca impide el paso a personas y animales, que hacen un esfuerzo por alcanzar la nave. De lo lejos bajan de la montaña varios todoterrenos. Un hombre carga forraje y otro trata de auxiliara  unas cebras. Cerca de ellos una familia estaba comiendo tranquilamente en medio de la pradera –sin colaborar en la construcción- cuando se ve interrumpida por la avalancha de animales. Sus hijos parecen salir corriendo hacia el Arca. Quizás encuentran que no pueden atravesar el agua embalsada y podríamos ver en ellos a tantos niños que trágicamente no podrán subir al Arca y perecerán ahogados.

Una pareja formada por u hombre y una mujer atraviesan la tierra encharcada cargando sobre sus hombros una enorme serpiente –quizás una boa o una pitón-. Sus vestimentas aparecen manchadas como si hubieran tenido que luchar en el fango para capturar al gran ofidio. Es difícil que en ese contexto bíblico no recuerden a Adán y Eva que han luchado por rescatar a quien les hizo caer en el Mal: un mensaje de redención incluso de quien ha concurrido en el mal mayor. Cargando sobre sus hombros la gran serpiente expresan el riesgo que están dispuestos a correr para salvar el mundo y sacar de las garras del mal lo que se puede salvar: si es una pitón estarían ellos mismos poniendo su cuello a disposición para ser rodeados y quebrados por las constricciones de tal serpiente. Y cargando sobre los hombros a la serpientes, muestran que es con su compromiso –han tenido que mojarse y ensuciarse para sacar a la serpiente- y su trabajo como rescatarán lo salvable. Al traer a la serpiente sobre sí mismos y entre sí mismos, se pone de manifiesto que el Arca no es sólo para inocentes sino para aquellos que quieran acogerse a la Casa Común. Delante de esa pareja caminan dos leonas. No sólo hay parejas sino tríos o parejas del mismo sexo.

Otra serpiente rodea el cuello de quien parece el propio Noé, que se alza solitario en la proa del Arca mientras un pequeño cervatillo se acoge a su costado y parece querer besar a la serpiente. Noé une a la serpiente –símbolo del Mal- y al cervatillo –símbolo de la inocencia-. Y otra tercera y cuarta largas serpientes cierran el cuadro a la derecha del espectador (una verde en la barandilla que da acceso al Arca y otra encima suya, tomada con las manos por un hombre cruzado con una escalera). Ese protagonismo de las serpientes son un mensaje central de esta composición: nada sobre el planeta está perdido. Noé levanta su brazo derecho porque está elevando gracias a una cuerda roja –color del sacrificio y la pasión- dos cestas de ropa blanca limpia –sorprendentemente limpia dado el alboroto que hay y la charca que cubre el suelo-. Noé salva la pureza del mundo y la introduce en el Arca, parece significar.

El cuerpo central del collage es la trepidante construcción del Arca. Si en el primer collage parecía una pacífica labor, aquí el colectivo está más mezclado, abigarrado y reina el apuro y la confusión. Muestra con mucha claridad quiénes son los que construyen el Arca: mayoritariamente personas pobres de los diferentes continentes. Un gran andamiaje hecho a mano –no industrial ni prefabricado- y muy precario –propio de obras en países empobrecidos- les une a todos en la empresa pero las labores son más individuales que en la primera escenificación. No obstante, la salvación del planeta está en manos de todas las personas de distintas clases y colores, unidos.

Referencias
-           Website personal. www.davidmach.com
-           BBC (2011) Artist David Mach turns Bible into modern art. BBC (July 27, 2011). http://www.bbc.com/news/uk-scotland-edinburgh-east-fife-14312200
-           The Scotsman (2011) When Noah’s Ark landed in Edinburgh: David Mach unveils religious-themed exhibition. The Scotsman (July 28, 2011). http://www.scotsman.com/news/when-noah-s-ark-landed-in-edinburgh-david-mach-unveils-religious-themed-exhibition-1-1776918